Silogismos: Por Antonio Ortigoza Vázquez

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Grupo Imagen: Sucios trasfondos en sus manipuladas desinformaciones

*  Sin cotejar a fondo la información contenida en el portal de la Auditoría Superior de la Federación, el medio ligado a la familia Vázquez Raña, difundió la versión de que el órgano federal de fiscalización, tenía pruebas de presuntos malos manejos del gobierno de Hidalgo por 407 millones de pesos, a recursos para el sector salud; la realidad contenida en la página de la ASF es muy distinta, pues solo habla de 1,6 millones por subsanar en dicho sector y de otros 45 millones en otras áreas, de un universo auditado de más de 40 mil millones de pesos. El tema tiene tras de sí un oscuro trasfondo político donde no debe descartarse la autoría de ciertos políticos que aspiran a la gubernatura y han sido desplazados de importantes cargos legislativos por Morena y el gobierno de la 4T

Por Antonio Ortigoza Vázquez @ortigoza2010

Conocidos grupos fácticos de poder, aliados con políticos ambiciosos y carroñeros, acaban de cometer una de sus más evidentes pifias tras las acusaciones que un noticiero de Grupo Imagen –consorcio de la familia Vázquez Raña, apapachada con millonarios convenios de publicidad en los gobiernos PRIANISTAS de la época neoliberal–, hizo sobre presuntas irregularidades del gobierno de Hidalgo al ejercicio público 2023 y parte del 2024, del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA), por 407 millones de pesos, que formaban parte de los apoyos federales para este sector; esto según presuntas irregularidades detectadas por la Auditoria Superior de la Federación (ASF).

Para todo reportero que se jacte de ser un profesional de la comunicación, lo mismo que para su medio, es una obligación insalvable el checar sus fuentes de información y cotejarlas con los hechos y en el entorno administrativo y legal que implica una aseveración como la difundida a la ligera.

Y lo decimos que porque si la intención era dar un “golpe bajo” a la administración del gobernador Julio Menchaca, la nota no pudo ser más errática y endeble, pues apenas se difundió en las pantallas de la televisión abierta, vino el desmentido por parte de funcionarios como el Contralor, Álvaro Bardales Ramírez, quien sin muchas estridencias sencillamente salió con cifras en mano a echarla abajo.

Sucede simple y llanamente, que el medio ligado desde hace décadas al Grupo Universidad y su cuestionado Jefe Político, Gerardo Sosa Castelán, no tuvo el cuidado – ni la mínima ética periodística–, de revisar a detalle el portal de la ASF de donde, se supone, extrajo su torcida y malintencionada interpretación porque de acuerdo a lo difundido, la ASF había emitido al gobierno de Hidalgo observaciones por supuestas anomalías de 407 millones de pesos al sector salud.

En primer término, el autor de la nota no tuvo el cuidado de mencionar que las solicitudes de aclaración de la ASF, eran observaciones de carácter administrativo que de ninguna manera implican responsabilidad penal alguna, pues cuando existen realmente graves irregularidades no subsanas, el órgano fiscalizador de la federación emite pliegos de observación que pueden conllevar a denuncias por parte de la Fiscalía General de la República (FGR).

Curiosamente, o el reportero pecó de falta de conocimiento o se prestó a que el personaje o personajes que filtraron la manipulada información a su medio, le pidiera lanzarla sin una revisión objetiva. No dudamos que haya ocurrido lo segundo porque no se necesita echar mano a la nigromancia para entender que la autoría puede ser de algún político que en su desesperación por ser gobernador, trata de enlodar a como dé lugar a la administración local.

Aunque tampoco puede descartarse, como está ocurriendo con otros tantos mal llamados “medios nacionales”, que ante la ausencia de seguir chupando de la ubre oficial –como sucedió en los sexenios PRIANISTAS–, jugosos y millonarios convenios de publicidad, tratan de manera desesperada y antiprofesional, de tejer informaciones falsas, como forma de presión –léase chantaje–, para tratar de recuperar viejas canonjías que todo apunta, ya no volverán.

La respuesta de las autoridades locales no pudo ser más contundente porque sucede que el portal de la ASF dice situaciones muy distintas a las expuestas por el Grupo Imagen. Por ejemplo, que el supuesto quebranto por 407 millones de pesos, no existe pues la cantidad real a aclarar en la observación es de solo 1,6 millones de pesos que corresponden a 201 contratos de honorarios profesionales. Aquí el tema es que se ejercieron los recursos sin la previa autorización federal por movimientos en el tabulador de sueldos, pero esto podrá ser subsanado –y de hecho ya se empezó a hacer por el gobierno de Hidalgo–, hasta inicios del próximo mes de abril.

Si se considera que el universo de recursos examinados en la cuenta pública 2023 y parte de la del 2024 por la ASF, es de alrededor de 40 mil millones de pesos, donde fueron analizados 12 fondos, entre ellos el FASSA, 175 entes públicos del Estado y  diversos programas federales, la cantidad real a solventar es de 45 millones de pesos, relacionados con recursos etiquetados para caminos rurales por 19 millones de pesos, 17 millones al gasto de cuatro universidades públicas, sin dejar de mencionar que los recursos asignados a PROAGUA, fueron manejados por un ente autónomo en Tula.

La propia Auditoría del Estado de Hidalgo (ASEH), atiende solicitudes para aclarar la ubicación y registro de diversos bienes de inventario durante la pandemia del COVID, como el caso de arcos sanitizantes que se desmantelaron debido al espacio que ocupaban en las bodegas.

Como los hechos lo demuestran y lo marcan las propias reglas de la ASF, el tema de las observaciones difundido por el tendencioso medio, ni siquiera está relacionado con el sector salud, pues tramposamente el noticiero en cuestión también omitió decir que desde marzo del 2024, los sistemas de salud del Estado se transfirieron al IMSS-Bienestar.

El gobierno de Hidalgo ya trabaja en atender las solicitudes de aclaración de la ASF, muy distintas a los pliegos de observación, nunca requeridos en un tema meramente administrativo.

Como se aprecia, el teatro guiñol montado de manera antiprofesional, para golpear a la administración de Julio Menchaca, resultó una parafernalia de chocolate, cuyos autores intelectuales y causas de fondo, no tardarán en ser conocidas para desgracia de sus promotores.

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